Los buscadores, el talento, y la ley del mínimo esfuerzo Los buscadores, el talento, y la ley del mínimo esfuerzo
Estamos en la era de Internet, donde todo tiene respuesta por medio de un oráculo llamado «Google», y estamos en una era en la... Los buscadores, el talento, y la ley del mínimo esfuerzo

Estamos en la era de Internet, donde todo tiene respuesta por medio de un oráculo llamado «Google», y estamos en una era en la que el talento es más aprovechado gracias a la gran biblioteca mundial que es Internet. Esto es extensible a todas las áreas de la ciencia y el conocimiento. Pero hoy nos centraremos en lo referente a la ciencia informática.

En estos tiempos que corren el talento se entremezcla con «saber buscar» o con «saber usar un buscador». A priori el hecho de buscar en Internet parece una tarea sencilla, pero no es tan sencillo como se cree. Hay dos tipos de internautas: los que buscan y encuentran aquello que necesitan; y los que buscan y no encuentran nada.

En España, Internet comienza su andadura allá por el año 1995, y poco a poco la gente ajena a la informática va entrando en la gran red. La masificación de Internet en todos los domicilios comienza allá por el año 2000, aproximadamente.

Antes de 1995, cuando no existía Internet, el verdadero talento era evidente ya que los informáticos no disponían de una gran biblioteca «en línea» para buscar y consultar sobre aquellos temas en los que se deseaba avanzar. Como mucho se recurría a algún libro técnico, teniendo en cuenta que los libros no cuentan nada ajeno a lo que ya está escrito en ellos, requiriendo mucha intuición, mucho esfuerzo, y talento, para extrapolar lo que allí está escrito a lo que no está escrito. En los años ochenta existían algunas redes como las «BBS» o el «Ibertex», pero eran redes de poco uso, con poca información, y de coste alto en su acceso.

En la actualidad cualquier tema puede ser consultado en «Internet» y todo el mundo tiene acceso a ello, y gracias a ello las personas talentosas tienen un recorrido sin fin con menor esfuerzo. Pero también es cierto que estamos en la generación de la pereza y la vagueza, ya que disponiendo de herramientas como «Google», muchas personas son fieles seguidoras de la ley del mínimo esfuerzo, o quizás el «no-esfuerzo». Por poner un ejemplo: en redes sociales como «Facebook» existen páginas especializadas en determinados entornos de programación con miles de seguidores donde los usuarios comentan… y consultan dudas. Solo hay que acceder a una de esas páginas  «fan» para comprobar cómo la gente busca ayuda de terceros para que solucionen asuntos que con un solo «clic» en Google estarían solucionados por uno mismo.

En la actualidad, y en la informática, existe una tendencia en la búsqueda de soluciones a través de terceros, evitando a toda costa cualquier esfuerzo que conlleve solucionarlo por uno mismo. Lógicamente no todo el mundo funciona así, pero los dependientes de terceros son mayoría contra las personas que intentan alimentar su talento y hacer las cosas por uno mismo.

El que suscribe este artículo prefiere recordar con mucho cariño los años anteriores a la existencia de Internet, donde se veía menos talento, pero el que se veía, era auténtico y con mayores dosis de mérito que en la actualidad.

Manuel Director

Analista informático, desarrolla su labor profesional para importantes clientes en una empresa de Ingeniería de Software. Entre sus logros se encuentra haber ganado un premio internacional, y otro premio a nivel nacional, además de otras dos importantes menciones, todo ello relacionado con el mundo de Internet y la informática. Además es el creador de varios desarrollos de software freeware de gran éxito en varios países. En su tiempo libre fuera de su labor profesional es Director de ParcelaDigital.

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