Paco Portalo, coautor del mítico videojuego La Pulga Paco Portalo, coautor del mítico videojuego La Pulga
Franciso Portalo es un ingeniero electrónico extremeño que fue coautor junto con Paco Suárez en los años ochenta del considerado primer videojuego español: La... Paco Portalo, coautor del mítico videojuego La Pulga

Franciso Portalo es un ingeniero electrónico extremeño que fue coautor junto con Paco Suárez en los años ochenta del considerado primer videojuego español: La Pulga. Sin duda alguna sus desarrollos pusieron en el mapa por primera vez a los primeros programadores españoles en países como Reino Unido o Estados Unidos, y el concepto «Spanish Software» empezó a tener sentido en el extranjero. Su actividad está más centrada en el apartado docente, impartiendo clases, y escribiendo libros académicos… pero nunca ha dejado de lado su pasión por la informática de la década de los años ochenta del siglo pasado.

¿Qué era Bugaboo o La Pulga?

Ambos.

Curiosamente en los créditos del juego originalmente publicado, únicamente aparece el título de Bugaboo, aunque en las caratulas de las cintas que lo contenían apareció, primero en U.K. como Bugaboo («The Flea»), y posteriormente en España como La Pulga. Si hacemos una analogía con el mundo del cine, donde con frecuencia en cada país se suelen cambiar los títulos para una misma película atendiendo a peculiaridades del idioma u otros pormenores, tendremos que respetar el nombre que le puso el distribuidor para cada caso. Por mi parte uso ambos títulos, aunque reconozco que me suelo inclinar más por Bugaboo que fue como lo firmamos nosotros.

¿Qué alcance internacional tuvo La Pulga?

Cuando se publica en el año 1983, en España no se hacían aplicaciones de software, lo que en aquellos años se llamaba software producto, de ningún tipo. Bugaboo se publicó en un primer momento en Reino Unido y después en EE. UU. y fue el primer programa informático español que se vendió en estos países. También es la primera vez que se habla de Spanish software en revistas de informática internacionales.

Lo cierto es que tuvimos la suerte de conectar con la crítica y con el público del momento, sobre todo en Inglaterra, que en 1983, con el videojuego americano en crisis, vivía una autentica Edad de Oro en calidad y cantidad de producción de software. Muchas de las estructuras y los conceptos básicos de cómo son los videojuegos hoy en día, se definen durante este primer periodo.

También casi todos los género de videojuegos actuales se fraguaron en esos primeros años, y Bugaboo (La Pulga) estaba ahí, y además triunfando como lo acredita haber sido n.º 1 en diversas publicaciones internacionales de prestigio.

¿Qué opina sobre el concepto denominado la Edad de Oro del Software español?

Este término creo que se acuña por la prensa especializada en videojuegos bastantes años después del desarrollo de La Pulga.

Como he dicho anteriormente, en España se había realizado muy poco software a comienzo de la década de los 80 y el boom que tuvieron los microordenadores ZX Spectrum, Amstrad, Commodore o estándar MSX estuvo necesariamente acompañado de la producción, venta y sobre todo copia, de videojuegos. Son pues estos equipos domésticos y los videojuegos, los auténticos responsables de la introducción de los ordenadores en nuestros hogares. Lo realmente sorprendente es que un porcentaje de estos videojuegos, que llegaban a toda Europa, habían sido desarrollados en España.

Durante muchos años este hecho no se ha considerado relevante, quedando fuera de las estadísticas oficiales y de los datos económicos que suministraba la administración. En España, estos primeros ordenadores domésticos eran considerados juguetes por las empresas informáticas tradicionales y no podían entender cómo unos equipos con precios tan reducidos podían equipararse a los ordenadores de coste millonarios que ellos utilizaban. Lo cierto es que los videojuegos son software, programas informáticos que para su resolución requieren en muchos casos soluciones ingenieriles bastante complejas, y si comparamos la producción antes y después del año 1983, sin lugar a dudas se puede hablar de un gran aumento en la cantidad y el reconocimiento nacional e internacional del software que aquí desarrollamos.

Ampliando el concepto, y su alcance, podemos decir que es fácil imaginar que muchos de los que hoy en día se dedican en alguna de sus múltiples facetas a la informática, comenzaron su andadura en el mundo de los ordenadores durante este periodo con uno de estos equipos, y posiblemente atraídos por alguno de los múltiples videojuegos que se publicaron para ellos… sin lugar a dudas esto supuso una auténtica mina de oro que aportó mucho talento para el progreso de esta ciencia.

¿Cree que con La Pulga se inició la Edad de Oro del Software español?

Creo que tanto Fred como La Pulga abren exitosamente el mercado internacional al videojuego español. La prensa especializada británica muestra claramente su entusiasmo por el software que llega de España y «suplica» más. Este hecho, sirvió de revulsivo para que algunas personas consideren la posibilidad de lanzarse al mundo de la programación, espantando complejos seculares en cuanto a lo que se podía hacer técnicamente en este país. Y todo ello creando videojuegos con un ordenador doméstico, un campo tan humilde en recursos por una parte, como partícipe de la tecnología más avanzada de la época por otra.

La publicación posterior de La Pulga y Fred en España, sin lugar a dudas contribuyó a popularizar tanto los ordenadores, como la programación de los mismos, surgiendo empresas, en algunos casos formadas por los propios programadores, que se abastecían con productos nacionales. Posteriormente llegaron las revista y se creó una cultura del ordenador y del videojuego en este país.

Desde mi punto de vista considero que hay que señalar dos circunstancias anteriores, que fueron importantes en el devenir de los acontecimientos. Primero, la subcultura «underground» propiciada por VENTAMATIC con la publicación del «fanzine» El mundo del ZX81. De esta pequeña revista mecanografiada que se crea entorno al Sinclair ZX81, primer ordenador asequible que entra nuestros hogares, beberemos muchos de los que participamos es la denominada Edad de Oro.

En segundo lugar, indicar que nuestra afición a los videojuegos comienza en los salones recreativos que abundan en España y donde empiezan a llegar los primeros arcade, maquinitas o marcianitos como nosotros las llamábamos. Algunos de estos juegos estaban hechos por españoles. Por ejemplo, los ingenieros catalanes de Electrónica Funcional Operativa S.A. diseñaron tanto el hardware como el software para crear varios videojuegos de marcianitos que, aunque basados en estándares ya existentes, estaban realizados íntegramente en España.

Según su opinión, ¿cuál fue el mejor software desarrollado en el marco de la Edad de Oro del Software Español?

Mi recorrido en el mundo del videojuego aunque intenso es corto. Intenté desarrollar un par de juegos más pero por distintos motivos no pudieron comercializarse. Esto tiene como positivo que mantuve unas buenas estadísticas en números uno (jeje). Bromas aparte, podemos decir que después de Bugaboo (La Pulga) paulatinamente me voy distanciando del mundo de los videojuegos. Es Paco Suárez, que sí es un autentico peso pesado de la programación en España, el que cuando nos veíamos me ponía al día de lo que se estaba haciendo, principalmente en Opera Soft, y así es como tuve noticias en tiempo real de las grandes producciones de esta casa, especialmente en las que él participó. Otro amigo y programador pacense, Pedro Sudón, también me tenia al día de lo que hacía la «competencia» (Dinamic), pero tanto con uno como con el otro la conversación pronto derivaba en cuestiones técnicas de programación y acabábamos perdiéndonos entre ceros y unos.

En definitiva tengo que decir que desde siempre he jugado más al ajedrez o al tenis que a videojuegos, y quizás no sea una buena referencia indicar títulos solo porque me suenen más o menos.

¿Qué era Indescomp?

Indescomp era una empresa que se funda en diciembre de 1981, con un capital inicial de 500.000 Ptas (3000 €) bajo la dirección de José Luis Domínguez y que unos años después, ya como Amstrad España, tiene unas previsiones anuales de facturación de 26.000 millones de Ptas (156 millones de €).

Es indudable que se precisa mucho talento mercantil para conseguir estos resultados, pero curiosamente La Pulga tiene mucho que ver en todo esto como cuenta el propio José Luis¹: «Bugaboo ha tenido mucho peso en la familia Domínguez…A través de Bugaboo conseguí Amstrad, la distribución de Amstrad, y Amstrad a mi me ha dado muchísimo esa es la realidad. Yo fui a Alan Sugar y le dije mira tengo este juego y me dijo ¿Qué quieres que te pague?… Y le dije, nada. Quiero la distribución de Amstrad para España y así fue… convertí Indescomp en una compañía, Amstrad España, que vendía 20.000 millones de pesetas al año, con lo cual yo dejé el mundo de los juegos y me dediqué a la venta de equipos que era lo que había perseguido siempre…»

Ni Paco Suárez ni yo tuvimos participaciones de tan suculento pastel.

¹ “30 años de Bugaboo. Charlando con José Luis Domínguez”. Paco Portalo. Agosto 2013 ( En capilla editorial).

En la actualidad, ¿continúa relacionado con el mundo del videojuego?

Si, principalmente con asociaciones y aficionados a los juegos clásicos o «retrogaming». Estas asociaciones, como por ejemplo Retroacción, realizan una labor de arqueología tecnológica que me parece, además de fundamental, encomiable.

También revistas como la internacional Retrogamer, auténtica referencia mundial de los videojuegos clásicos, blogs y canales me reclaman en ocasiones para entrevistarme, o para conocer mi opinión sobre algún acontecimiento o dato concreto de la historia de la computación en aquellos años 70 y 80.

Es sorprendente la cantidad de amantes de los juegos clásicos que hay en todo el mundo, y la pasión que tienen por los 8 bits.

¿Qué diferencias ve usted entre el desarrollo de los videojuegos en los años ochenta comparado al desarrollo actual de videojuegos?

Creo que lo nuestro era «artesanía hecha a mano» y hoy en día es otra cosa mucho más sofisticada. De todas formas valoro mucho los videojuegos casuales, desarrollados por equipos pequeños, donde prima el ingenio y el talento más que las grandes superproducciones supeditadas excesivamente al beneficio económico.

Por otra parte, el haber estado prácticamente desde el principio en este mundo te da una amplia perspectiva… vas viendo cómo llegan y pasan todos los hitos como si de los mojones de la autopista se tratara… y a la misma velocidad. Lo que al principio era emocionante y gratificante se acaba convirtiendo en un poco pesado porque casi no tienes tiempo para asimilarlo. Esto lo explica muy bien Eduardo Mena de la asociación Retroacción, «…cuando llegó a nuestras manos la playstation dijimos, esto ya sí que es lo máximo, no se puede superar. Ahora vemos como nuestros hijos dicen lo mismo de la playstation 4 y seguramente nuestros nietos lo dirán de la 10».

¿Su videojuego preferido?

Siempre me han gustado los simuladores de Fórmula Uno y también los de vuelo, pero como ya he dicho anteriormente juego más al ajedrez y al tenis que a videojuegos. De la época de los 70 – 80, además del pingpong y los marcianitos de los recreativos, recuerdo un juego laberíntico y minimal, sin más remedio, llamado Mazog en el que junto a mis hermanos pasábamos buenos ratos con el Sinclair ZX81. Más tarde, ya para el Spectrum/Amstrad, recuerdo haber jugado al ManicMiner, a un simulador de carreras de motos que no recuerdo su nombre, Penetrator que era como el Scramble de las maquinitas… ya en los 90 cuando mis hijos empiezan a jugar, recuerdo el Warcraft II, también me llamaron la atención las innovaciones visuales del Wolfenstein 3D, y toda la saga de Comandos, que me pareció magnifica … actualmente videojuego poco, pero realmente me sigo sorprendiendo con el nivel gráfico de algunas producciones.

Eso si, tengo que decir que hasta no hace mucho siempre que me montaba un nuevo equipo la prueba de potencia gráfica la hacía con un videojuego, generalmente la última versión de algún simulador de F1.

¿Su ordenador ochentero preferido?

Si hablamos desde un punto de vista profesional, más que de microordenador te diría mis preferencias por el microprocesador Z-80 de Zilog , que era el que montaba el ZX Spectrum, el Amstrad, y los MSX, sobre el 6502 de MOS Technology que montaban los Commodore, aunque realice trabajos con ambos. En cuanto a microordenador el que mejores recuerdos me trae es el Spectrum.

Desde el punto de vista de la informática de los años ochenta del siglo pasado, ¿recuerda con nostalgia aquella época?

No sé si nostalgia es la palabra, pero si recuerdo que fueron años maravillosos en todos los sentidos, tanto profesionales como vitales, llenos de experiencias, amistad y entrega a muchas causas, no sólo informáticas.

Lo que realmente añoro, es que antes cuando nos poníamos delante de una máquina queríamos ser los auténticos directores de lo que estaba ocurriendo ante nosotros. Recuerdo que algunas de mis aplicaciones tomaban el control del procesador desde el primer momento y no lo soltaban hasta que no lo apagabas. Hoy en día esto es impensable. Cuando encendemos un ordenador no podemos determinar qué es lo que está ocurriendo allí dentro. No puedo negar que esto, que dada la complejidad alcanzada es irremediable, me produce cierta turbación.

¿Nos puede decir un proyecto informático de terceros que le haya marcado (o admire) a lo largo de su recorrido profesional?

Todo lo que procede de la filosofía GNU me ha pareció siempre interesante, pero no entiendo tanta diversificación. Por ejemplo, en mi región, Extremadura, las autoridades potenciaron el proyecto GNU/LINEX que consiste en dotar a las escuelas de equipos con software libre. Esto, desde mi punto de vista fue una gran idea, innovadora y que ha posibilitado el acercamiento de los alumnos a esta tecnología que sin lugar a dudas encierra mucho futuro. Desde mi punto de vista esta primera distribución tenía un sesgo excesivamente local, que a mi entender iba contra la esencia del proyecto. Poco después, dadas la facilidades que el software libre y la licencia GPL otorgan, otras comunidades montaron su propia distribución cuando quizás hubiera sido deseable universalizar el proyecto.

Por otra parte, vemos que los resultados después de unos años no han sido tan motivadores en el aspecto creativo y colaborativo con este movimiento como hubiera cabido esperar. Creo que sigue siendo un gran proyecto pero tiene por delante el reto de mejorar en este y otros aspectos.

¿Windows, Linux, IOS, o Android?

Linux me hace sentirme mejor y más próximo al equipo, pero en algunas ocasiones no responde a mis necesidades y tiro de Windows. Básicamente utilizo ambos.

¿Su dispositivo más utilizado: PC de escritorio, portátil, MAC, Tablet, o teléfono móvil?

Lo que más uso es el PC de escritorio y el portátil cuando viajo… las otras herramientas las uso cuando no tengo más remedio y siempre que no me den mucho la lata … soy más de email que de whatsapp…

Con respecto a estas dos últimas cuestiones, tengo que decir que a estas altura uno ya está cansado de leer manuales, y que cada temporada tengas por fuerza que cambiar de pantalones … me siento bien con lo que tengo y como lo tengo… pero el mercado no me hace caso. Empiezo a deducir que nos dirigimos irremediablemente a un mundo totalmente controlado por ceros, unos y cuantos. Esto supondrá que Aquiles acabará cogiendo a la tortuga digital y será el fin del infinito minimal.

¿Quién es su personaje «malo» en la historia de la informática?

En ningún aspecto de esta vida me gusta reducir la realidad a lo malo y lo bueno, eso limita mucho el análisis de todas las perspectivas que puede tener un problema o solución, y también el posible aprendizaje que podemos sacar de ella. Pero también tengo que decir que no soy muy amigo de los que su principal objetivo es imponerse a los demás con el menosprecio y con el engaño. No voy a dar ejemplos informáticos.

¿Quién es su personaje «bueno»?

Uno de los personajes que considero más influyentes para la informática es Sir Clive Sinclair, que dijo «voy a hacer el ordenador más pequeño y más barato del mundo» y lo hizo.

Los Sinclair ZX Spectrum entraron en muchísimos hogares de Europa y de todo el mundo, posibilitando inicialmente la popularización de la informática que llego en los años 80.

¿El mejor invento de la informática?

El cero y el uno que son dos y binarios.

Gracias a Paco Portalo por responder a nuestras preguntas.

Manuel Director

Analista informático, desarrolla su labor profesional para importantes clientes en una empresa de Ingeniería de Software. Entre sus logros se encuentra haber ganado un premio internacional, y otro premio a nivel nacional, además de otras dos importantes menciones, todo ello relacionado con el mundo de Internet y la informática. Además es el creador de varios desarrollos de software freeware de gran éxito en varios países. En su tiempo libre fuera de su labor profesional es Director de ParcelaDigital.

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