El mítico dBASE, y la curiosa historia del dBASE I que nunca existió El mítico dBASE, y la curiosa historia del dBASE I que nunca existió
A mediados de la década de los años sesenta fue desarrollado un software de base de datos llamado RETRIEVE; software usado, entre otros, por el Jet... El mítico dBASE, y la curiosa historia del dBASE I que nunca existió

A mediados de la década de los años sesenta fue desarrollado un software de base de datos llamado RETRIEVE; software usado, entre otros, por el Jet Propulsion Laboratory que encargó a uno de sus programadores, Jeb Long, el desarrollo de su propio RETRIEVE… entonces nació la aplicación JPLDIS desarrollada en el lenguaje de programación Fortran.

En 1978 Wayne Ratliff, durante su estancia en el Jet Propulsion Laboratory, desarrolló en ensamblador un software de base de datos con la finalidad de ayudar en las apuestas deportivas. Aquel software fue bautizado con el nombre de Vulcan, y fue desarrollado para ser ejecutado en ordenadores basados en el sistema operativo CP/M y su inspiración fue el JPLDIS desarrollado por Jeb Long. Posteriormente, Wayne se dio cuenta del potencial comercial de Vulcan e inició su lanzamiento al mercado.

Poco tiempo después, un cliente de la empresa Discount Software solicitó a sus propietarios George Tate y Hal Lashlee el producto Vulcan. Tanto George como Hal solicitaron a Ratliff ver aquel software, y quedaron maravillados con la demostración del funcionamiento de Vulcan. Entonces ofrecieron a Wayne Ratliff «royalties» por los derechos exclusivos de la explotación de aquel gestor de base de datos; Wayne aceptó.

Hal Pawluk decidió llamar a la primera versión dBASE II buscando que el usuario pensara que era una segunda versión, y por tanto más estable que un dBASE I que nunca existió.

George y Hal contactaron con Hal Pawluk para encargar la publicidad y venta del nuevo producto. Aquella colaboración con Pawluk fue muy curiosa y fundamental. En primer lugar se hace necesario comentar que fue curiosa porque en la historia de la informática pocas veces una persona que no intervino en la creación del software, en lo que al apartado informático refiere, tuvo un papel tan importante en el producto. En primer lugar, porque Hal Pawluk propuso llamar Ashton-Tate a la empresa distribuidora del software Vulcan. Después, porque fue la persona que cambió el nombre Vulcan por dBASE para evitar posteriores problemas legales por usar aquella denominación que Wayne bautizó en honor del personaje de Spock de Star Trek. Para completar su participación, decidió llamar a la primera versión dBASE II buscando que el usuario pensara que era una segunda versión, y por tanto más estable que un dBASE I que nunca existió en el mercado.

El gran crecimiento de la empresa Ashton-Tate provocó la contratación de Wayne Ratliff y Jeb Long como empleados a tiempo completo para desarrollar el producto dBASE; Jeb Long terminaría por ser un empleado fundamental ya que fue el culpable de la creación del lenguaje de programación incorporado a la serie dBASE.

El dBASE II fue portado al mítico ordenador IMSAI 8080, y también fue distribuido para el histórico ordenador portátil Osborne 1. El dBASE II se convirtió en un gran éxito comercial. Gracias a ser desarrollado para el CP/M, y con el éxito de los primeros pequeños ordenadores de 8 bits de la informática personal basados en el procesador Zilog Z80, el dBASE II rápidamente llegó a las plataformas Amstrad CPC, PCW, y la serie MSX. Había nacido una leyenda del software.

El éxito del dBASE II fue rematado en el año 1982 al portar dicho software al nuevo IBM PC de reciente creación: una nueva arquitectura de ordenador personal que se convertiría, posteriormente, en el mayor estándar de aquella área concreta.

La creación del producto dBASE II RUNTIME abrió al gestor de bases de datos al mundo de la programación de aplicaciones de gestión.

En febrero de 1983 Ashton-Tate lanzó al mercado un nuevo software llamado dBASE II Runtime, aplicación que abrió al producto las puertas del mundo del desarrollo de aplicaciones de gestión. El software empezó a disponer de su propio lenguaje de programación interno.

En el año 1984 fue lanzado el dBASE III, la primera versión no escrita en ensamblador y desarrollada en Lenguaje C. El dBASE III 1.0 original salió al mercado con numerosos errores que fueron subsanados en la versión 1.1. Posteriormente, fue lanzada la primera versión «Developers Edition» dentro de la revisión 1.2 del dBASE III. La línea «Developers Edition» de Ashton-Tate fue un producto más completo enfocado a los desarrolladores de software.

Gracias al dBASE III nació un compilador llamado Clipper que se convirtió en uno de los más famosos y más utilizado en los primeros años noventa. El compilador Clipper es toda una leyenda y fue creado para compilar las aplicaciones desarrolladas con el dBASE III mediante el lenguaje interno creado por Jeb Long.

Debido al gran éxito de la serie dBASE, además del Clipper, fueron naciendo otros productos de software desarrollados por terceras empresas y directamente relacionados con dBASE, como el FoxPro, Harbour, Clip, etcétera… a toda aquella gama de productos relacionados con el mundo dBASE se les encuadró dentro de un nuevo concepto llamado xBase.

En el año 1986 fue presentada la que, seguramente, fue la versión de mayor alcance de la serie: la versión dBASE III Plus. Posiblemente, el dBASE III Plus fue la mas extendida y utilizada de toda la saga, ya que fue una versión que a muchos nos abrió el camino hacia la especialidad de la programación de aplicaciones de gestión. El dBASE III Plus se convirtió en el gestor de base de datos preferido en la informática personal, y permitió la creación de muchos programas de gestión gracias a su lenguaje de programación interno.

En el año 1988 Ashton-Tate lanzó al mercado su último producto: el dBASE IV. Aquella nueva versión fue la de más envergadura de toda la serie dBASE e incluyó muchos avances en lo que a programación refiere, y un gran enfoque empresarial para el desarrollo de aplicaciones de gestión. La nueva versión contó con un compilador que no generaba un ejecutable, así que dependía de unos ficheros «runtime» para poder ser ejecutadas sus aplicaciones en cualquier ordenador. Aquella característica hizo que Clipper nunca llegara a crear un compilador para dBASE IV, y aquello terminó por enterrar a un producto con mayores capacidades, pero también más pesado y lento. La realidad es que muchos desarrolladores obviaron al dBASE IV y continuaron creando sus bases de datos y sus programas en dBASE III Plus y compilando aquellas aplicaciones en Clipper.

En 1991 el gigante Borland compró la empresa Ashton-Tate, y continuó desarrollando nuevas versiones como el Visual dBASE; pero la llegada a la informática personal del mundo gráfico, y el empuje de otros modernos lenguajes y gestores de bases de datos, terminó por matar a una saga dBASE de gran éxito mundial.

Muchos aprendimos a programar aplicaciones de gestión en el mundo dBASE; en mi caso programé en dBASE III Plus y después desarrollé la labor profesional de creación de software de gestión empresarial en Clipper y dBASE IV indistintamente. No hay duda que la serie dBASE marcó una gran época y forma parte de la historia de la informática en lo que a software refiere. Muchos programadores de los años ochenta y noventa contamos con un grato recuerdo de todos aquellos productos de Ashton-Tate.

Manuel Director

Analista informático, desarrolla su labor profesional para importantes clientes en una empresa de Ingeniería de Software. Entre sus logros se encuentra haber ganado un premio internacional, y otro premio a nivel nacional, además de otras dos importantes menciones, todo ello relacionado con el mundo de Internet y la informática. Además es el creador de varios desarrollos de software freeware de gran éxito en varios países. En su tiempo libre fuera de su labor profesional es Director de ParcelaDigital.

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