Conceptos olvidados (II): El disquete de 3½ pulgadas Conceptos olvidados (II): El disquete de 3½ pulgadas
A lo largo de la breve historia de la informática existieron muchos tipos de disquetes, la mayoría de ellos en una época donde la... Conceptos olvidados (II): El disquete de 3½ pulgadas

A lo largo de la breve historia de la informática existieron muchos tipos de disquetes, la mayoría de ellos en una época donde la informática de usuario contó con reducida presencia… pero sí existió un disquete, el de 3½ pulgadas, que fue el centro en la explosión de la informática personal allá en la década de los años noventa del siglo pasado.

El disquete, disco flexible, o floppy disk, fue un periférico —un consumible mejor llamado— que fue protagonista de una gran época de evolución informática. Existieron muchos tipos de disquetes en diferentes materiales y formatos, pero el dominador de la informática durante la mayor época de expansión fue aquel disquete envuelto en una carcasa de plástico de 3½ pulgadas de tamaño.

David Noble, y en los laboratorios de IBM, propuso un disquete de 8 pulgadas de lectura/escritura de 150 Kilobytes de capacidad en una única cara.

El primer disco magnético dispuso de un formato de gran tamaño… medido en pulgadas… y nació en el año 1968 como dispositivo de solo lectura bajo una capacidad de 8o Kilobytes, ridícula en la actualidad pero importante en aquellos años. No fue hasta el año 1972 cuando el investigador David Noble, y en los laboratorios de IBM, propuso un disquete de 8 pulgadas de lectura/escritura de 150 Kilobytes de capacidad en una única cara.

En el año 1973 la empresa Shugart Associates comenzó a desarrollar platinas de disco flexible, y aquello se transformó en la base de todos los discos flexibles hasta nuestros días. Poco a poco se fueron introduciendo mejoras como, por ejemplo, la doble cara en los discos de 8 pulgadas presentada en el año 1976. Pero en ese mismo año de 1976 Wang Laboratories encargó a Shugart Associates el desarrollo de un disquete de menor tamaño para equipos de sobremesa… la informática personal estaba naciendo… y entonces nació el disquete de 5¼ pulgadas.

El disquete de 5¼ pulgadas fue el que se convirtió en el estándar de la informática durante una década.

El disquete de 5¼ pulgadas era idéntico al de 8 pulgadas, y la primera versión dispuso de 110 Kilobytes de capacidad, pero en 1978 Tandon Corporation introdujo la versión de doble cara de 360 Kilobytes de capacidad. Aquel fue el disquete que se convirtió en el estándar de la informática durante una década.

Entre los años 1982 y 1985 existieron tres fabricantes de unidades de disco —Hitachi, Matsushita, y Maxell— que crearon una unidad de disquete de 3 pulgadas que fue un éxito gracias a los ordenadores de 8 bits de gran fama como el Sinclair ZX Spectrum, el Amstrad CPC, o los sistemas MSX. Pero, finalmente, sucumbieron ante el empuje de la unidad de disquete de 3½ pulgadas nacida en 1981 de la mano de Sony.

En el año 1987 nació una versión HD (alta densidad) del disquete de 3½ pulgadas que duplicó el espacio hasta llegar a los 1.440 Kilobytes.

El disquete creado por Sony en los primeros años ochenta nació con doble cara y bajo una capacidad de 720 Kilobytes. Pero, a finales de los años ochenta, en el año 1987, nació una versión HD (alta densidad) que duplicó el espacio hasta llegar a los 1.440 Kilobytes. Aquella unidad de disco se hizo popular, principalmente, gracias al innovador —y caro— ordenador IBM PS/2, y rápidamente se transformó en el gran estándar del mundo PC en una época en la ya habían desaparecido los pequeños ordenadores de 8 bits, quedando la arquitectura originaria de IBM en solitario con Apple en el mercado de la informática personal.

Realmente el disquete de 5¼ pulgadas tuvo un importante reinado, pero fue así durante una época en la que la informática personal no había estallado lo suficiente como para llegar a todos los domicilios, y a todas las pequeñas empresas. En cambio, el disquete de 3½ pulgadas, fue el elemento fundamental de la portabilidad entre equipos en una época —ya en los noventa— donde la informática personal se globalizó. El disquete llegó a todo el mundo, siendo una imagen habitual en el día a día.

El disquete de 3½ pulgadas evolucionó en el año 1990 hacia un fracasado disco 3½ ED de 2.880 Kilobytes de capacidad.

Posteriormente, el disquete de 3½ pulgadas evolucionó; en 1990 nació el disco 3½ ED de 2.880 Kilobytes de capacidad, en 1996 la unidad de disco LS-120 de 120 Megabytes de capacidad, y en 1997 la unidad LS-240 de 240 Megabytes de capacidad… ninguna de ellas evolucionó hacia el estándar, seguramente por la existencia de la posibilidad de grabación en alta capacidad en los Compact Disc primero, y en los discos DVD después.

Una vez entrado el nuevo siglo XXI, y con el nacimiento de las unidades flash como, por ejemplo, los famosos pendrive, la unidad de disquete comenzó a morir hasta el punto de desaparecer de la informática cualquier vestigio de los disquetes y su soporte. Y, en la actualidad, el disquete de 3½ pulgadas es un concepto tan olvidado que las nuevas generaciones no reconocen, visualmente, aquellos consumibles hasta el punto de existir en Internet movimientos para sustituir en las aplicaciones de software el famoso icono de guardar, representado por el icono de un disquete, por otro símbolo gráfico que no resulte extraño para aquellos que no hubieran nacido cuando reinó.

Manuel Director

Analista informático, desarrolla su labor profesional para importantes clientes en una empresa de Ingeniería de Software. Entre sus logros se encuentra haber ganado un premio internacional, y otro premio a nivel nacional, además de otras dos importantes menciones, todo ello relacionado con el mundo de Internet y la informática. Además es el creador de varios desarrollos de software freeware de gran éxito en varios países. En su tiempo libre fuera de su labor profesional es Director de ParcelaDigital.

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