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Diez tópicos de la informática clásica en el olvido

  • por Manuel Llaca
  • 15 may 2019
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La informática personal ha evolucionado enormemente en los últimos cuarenta años, y durante el trayecto existen tópicos del pasado ya olvidados que, en la actualidad, son totalmente desconocidos por las nuevas generaciones.



¡Cuánto ha cambiado la informática personal desde su inicio a mediados de los años setenta! ¡Cuántos tópicos a los que estábamos acostumbrados ya no existen hoy! En este artículo pretendo recordar tópicos olvidados que antaño fueron de uso constante y que, en la actualidad, las nuevas generaciones desconocen.

El desaparecido botón de reseteo



En los ordenadores de los años ochenta y noventa era habitual disponer de un botón de reseteo vía hardware en la carcasa; en algunos casos era un botón totalmente accesible, y en otros casos se requería un objeto fino y afilado para poder pulsar aquel interruptor.



El botón de reseteo estaba destinado a reiniciar vía hardware el equipo.





¿Cuál era la finalidad del botón de reseteo? Reiniciar vía hardware el equipo sin generar grandes subidas y bajadas de tensión en la fuente de alimentación, es decir, hacer un corte en la corriente continua del interior del ordenador, en vez de hacerlo en la corriente alterna que toma la fuente de alimentación.



En aquellos años ya existía la famosa combinación de teclas para un reseteo por software, pero esa combinación no siempre podía sacar de un apuro mayor, y para los apuros mayores estaba el botón de reset. Con la llegada al mundo del hardware de la especificación ATX, el botón fue cayendo en el olvido hasta el punto que en la actualidad no existe en los equipos informáticos.

Botón para activar o desactivar el modo Turbo



Además del botón de reseteo, en las carcasas de los primeros ordenadores PC era normal encontrar un botón en la carcasa con la descripción Turbo. Aquel botón permitía activar la velocidad máxima en el microprocesador para procesar más rápido. Por ejemplo, en los primeros equipos PC el procesador más común era el Intel 8088, de 8 bits y más barato en precio y arquitectura que le rodea que el Intel 8086 de 16 bits, y solía contar con dos posibilidades de frecuencia de trabajo: 4,77 u 8 Megahercios. El botón Turbo activaba la velocidad máxima de 8 Megahercios.



Con la llegada del Intel Pentium el botón Turbo desapareció.





El botón Turbo se mantuvo vigente, en muchos casos, hasta los equipos basados en el Intel 486DX2, y con la llegada del Intel Pentium desaparecieron. También existieron equipos en los que el Turbo no era activado mediante un botón, sino mediante una instrucción ejecutada en la línea de comandos del sistema operativo MS-DOS.



Ustedes se preguntarán... ¿Para qué un botón para activar la máxima velocidad si la lógica dicta trabajar siempre lo más rápido posible? En aquellos años la evolución de la informática personal era muy destacable, y enseguida los videojuegos antiguos se aceleraban sobremanera en los equipos más modernos; con el botón Turbo se podía bajar la velocidad y ralentizar la ejecución.



El procesador Nec V20 permitía operar a 4,77 y 10 Megahercios.





También existieron casos como, por ejemplo, uno real y verídico que les voy a contar. En el año 1989 trabajaba, en ocasiones, con un ordenador PC -de aquellos primeros clónicos- basado en el procesador Nec V20. Aquel procesador permitía operar a 4,77 y 10 Megahercios, pero en aquel fatídico ordenador a la velocidad de 10 Megahercios provocaba constantes cuelgues del sistema. Gracias a la existencia del botón Turbo, se podía bajar a 4,77 Megahercios, y a esa velocidad operaba con normalidad.

LED digital marcador de la velocidad



Otra característica relacionada con el botón Turbo de las carcasas de los años ochenta y primeros noventa era la existencia de un led para mostrar la velocidad vigente. Normalmente mostraba, en dos dígitos LED, las letras «LO» para la velocidad baja (Low), y «HI» para la velocidad alta (High). En otros casos mostraban el número de los megahercios a los que operaba en cada momento.



Con el paso del tiempo, y la llegada de los primeros Intel 486DX4 o Intel Pentium a 100 Megahercios, muchas carcasas almacenadas contaban con indicadores LED de dos dígitos... ¿para qué cambiar las carcasas? Se mostraba el valor 99 y era suficiente.

Cerradura de llave de tubo para el ordenador



En los años ochenta y primeros noventa los ordenadores solían contar con una cerradura de llave de tuvo en la carcasa ¿Cuál era su finalidad? Impedir el arranque del equipo, en la mayoría de los casos, o impedir la apertura de la carcasa para acceder al interior en otros casos (muy pocos). En realidad no era muy útil aquello, porque esas cerraduras eran muy endebles, y con una llave de tubo de un equipo cualquiera se podían abrir las cerraduras de otros sin mediar gran esfuerzo.

Limpiando el disco Compact-Disc



En los años ochenta empezó a ser comercializado un disco de alta capacidad para almacenar música llamado Compact-Disc. En un principio, y comercialmente hablando, se utilizó para la industria de la música, pero a finales de los años ochenta se comenzó a utilizar como unidad de lectura de software en la informática.



En los primeros años del Compact-Disc en ordenador solo estaban disponibles unidades lectoras.





Los primeros Compact-Disc grabados mediante las primeras grabadoras de CD del mercado informático -al principio solo estaban disponibles unidades lectoras, no había grabadoras- venían sin la habitual carcasa de plástico transparente para su protección, siendo necesario utilizar un cepillo de aquellos utilizados en los LP de vinilo para limpiar la superficie del CD antes de ser leído.



La tecnología de grabación evolucionó, y los discos CD de grabación comenzaron a incluir el plástico de protección, siendo innecesario limpiar la superficie con el cepillo antes de ser introducido en el lector de CD-ROM.

Caddy para CD-ROM



En las primeras unidades de CD-ROM el disco no era introducido directamente dentro de la unidad, sino que existía un Caddy externo donde era introducido el disco, y era el Caddy con el CD en su interior lo que era introducido en la unidad lectora de Compact-Disc.



El Caddy fue una herencia del Disco de Capacitancia Electrónica, y no tuvo mucha vigencia... muy pronto las unidades lectoras de CD-ROM permitieron la introducción directa del disco sin necesidad de carcasa externa alguna.

Dar la vuelta al disquete



En los primeros ordenadores personales se utilizó como medio extraíble la lenta unidad de cinta magnética. No tardaron en llegar las primeras unidades de disco en diferentes pulgadas, pero en las primeras, como por ejemplo los discos de tres pulgadas de Amstrad, era necesario extraer el disco, darle vuelta, y volver a introducirlo para grabar en la segunda cara.



En los ordenadores PC se empezaron a utilizar los discos de 5¼ pulgadas primero, y 3½ pulgadas después, que también incluyeron dos caras, pero las unidades de disco eran capaces de leer por ambas caras sin dar la vuelta al disco físicamente.

El mensaje «ahora puede apagar el equipo»



El mundo del PC entró oficialmente en el espacio gráfico en el año 1995 cuando fue lanzado el primer sistema operativo basado en entorno gráfico... el Windows 95. Hasta ese momento los sistemas operativos del PC estaban basados en el modo texto.



Con el nuevo sistema operativo gráfico también llegó la opción de Reiniciar y Apagar el ordenador desde el botón de Inicio, pero el hardware no se había modernizado tanto... una vez cerrados todos los procesos por el sistema operativo, era incapaz de apagar el ordenador, y entonces aparecía en pantalla un mensaje en fondo negro con letras de color marrón que decía: «ahora puede apagar el equipo».



La placa base pasó a tener el control total sobre la fuente de alimentación.





Hasta ese momento la fuente alimentación de un PC controlaba a la placa base, pero a partir del año 1997, cuando comenzaron a proliferar ordenadores cuya arquitectura interna estaba basada en un nuevo estándar llamado ATX, fue cuando la placa base tomó el control del hardware energético, invirtiendo el proceso... la placa base pasó a tener el control total sobre la fuente de alimentación. Con la nueva especificación ATX, al seleccionar Apagar en Windows, el ordenador realmente se apagaba por si solo.

Gestión de la memoria con MEMMAKER



Ahora estamos acostumbrados a que el sistema operativo gestione todo lo relativo a la memoria RAM, pero a finales de los ochenta y primeros noventa, la memoria RAM era gestionada en modo real por el sistema operativo, no pudiendo direccionar más de un Megabyte. Cuando el hardware evolucionó, el software también lo hizo siendo todo más pesado, y entonces se hizo necesario ocupar más memoria RAM. Así que la memoria tuvo que ser troceada en varias partes: convencional, alta, extendida, expandida...



Era necesario liberar el máximo posible de memoria convencional subiendo drivers a la memoria alta.





El truco estaba obtener el máximo posible de memoria convencional, donde el límite estaba en 640 Kilobytes, y para ello era necesario realizar una exhaustiva configuración a mano buscando liberar el máximo posible de memoria subiendo drivers, de uno en uno, a la memoria alta -siguientes 384 Kilobytes hasta completar un Megabyte-. Eso fue así hasta que llegó MEMMAKER, una herramienta del MS-DOS que lo hacía automáticamente. No obstante una vez ejecutado MEMMAKER, siempre era necesario «retocar» a mano algunos parámetros para obtener mejor rendimiento.



Con la llegada del sistema operativo Windows 95 llegó la gestión de memoria en modo protegido, y con ello el sistema operativo pasó a tener el control total de toda la memoria, que se transformó en algo completamente lineal. Y se terminó aquello de configurar a mano para optimizar el uso de la memoria RAM.

Añadir un nuevo componente al hardware sin Plug and Play



En la actualidad podemos añadir un nuevo componente hardware a nuestro ordenador por medio de una ranura de expansión, el sistema lo detectará, lo configurará, e instalará el driver. A finales de los ochenta y primera mitad de los noventa no existía el Plug And Play... para añadir un componente primero había que buscar un canal IRQ (interrupción) y otro DMA (acceso directo a memoria) sin ocupar, para posteriormente ser configurados sobre la placa en cuestión, y terminar agregando los drivers necesarios a mano en el CONFIG.SYS y AUTOEXEC.BAT.

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