• Opinión

¿Qué ordenador compro para casa?

  • por Manuel Llaca
  • 06 jun 2019
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Después de más de treinta años comprando ordenadores solo puedo decir que comprar un ordenador para casa puede convertirse en un reto... o no...


Empecé en el mundo de los ordenadores a final de 1986, y de aquella había menos posibilidades y menos opciones para la compra de un ordenador para casa, un acto todavía considerado de poca utilidad en aquellos años. Existía una amplia variedad de ordenadores de 8 bits, y el mundo PC... ni siquiera Apple estaba muy implantado en la España de mediados de los ochenta.

El ordenador Amstrad CPC6128 marcó una época en toda Europa.



Mi primer ordenador fue un Amstrad CPC6128, una gran elección por su elevada memoria RAM para la época -128 Kilobytes-, su gran unidad de disco -cuando lo habitual eran los interfaces de cinta-, y un monitor en color propio. Ese modelo de ordenador marcó una época en toda Europa. Después llegaron otros ordenadores como, por ejemplo, el Amstrad PCW8256, hasta que logré hacerme con mi primer PC.

Poco después llegaron, masivamente, los ordenadores compatibles con PC... aquellos equipos idénticos a cualquier IBM PC, pero que no eran licenciados por el Gigante Azul... equipos nacidos a la sombra de la famosa historia de La Habitación Limpia. En aquella época me hice con mi primer ordenador PC, un Dynadata PC fabricado por la empresa coreana Daewoo; un robusto equipo de veinte kilos de peso basado en el microprocesador Intel 8088.

A finales de los años ochenta se empezaron a comercializar lo que se conocían como ordenadores clónicos.



A finales de los años ochenta comenzaron a operar los primeros fabricantes pequeños que, detrás de una desconocida marca, empezaron a vender lo que se conocían como ordenadores clónicos, equipos montados a nivel local al adquirir todos los componentes por separado. Así llegaron ordenadores con pinta de ser fabricados en una línea de producción, pero siendo, en realidad, ensamblados en pequeños talleres.

En los primeros años noventa el ámbito fue reducido todavía más... las pequeñas tiendas de informática comenzaron a montar sus propios ordenadores clónicos; la informática ya no era a nivel de pequeño distribuidor, era a nivel de tienda... cada pequeño comercio local ensamblaba sus propios equipos clónicos para la venta. Así me hice con un 386DX a 33 Megahercios allá por el año 1991. En ese momento se abrió un nuevo mundo, el mundo del clónico que permitía la compra a un precio muy inferior comparado al ordenador de marca, y permitiendo también una configuración mucho más personalizada... mayores posibilidades en la ampliación.

Los ordenadores portátiles vieron reducido mucho su precio de venta al público...



A partir de ahí compré un Intel 486DX2 en 1994, y los equipos que vinieron hasta el año 2006 fueron montados por mí... compraba las piezas y los ensamblaba en mi domicilio. Y como yo, mucha gente. Pero ya con la entrada en el nuevo siglo los ordenadores de marca y, sobre todo, los ordenadores portátiles, vieron reducido mucho su precio de venta al público... y volvieron a entrar en competencia directa con el ordenador clónico.

En mi caso personal en los últimos años he preferido comprar ordenadores de marca de diferentes fabricantes, y los últimos equipos que he tenido han sido firmados por el fabricante de Hong Kong Lenovo, empresa que compró la informática personal de IBM hace unos años ya, y donde el Gigante Azul cuenta con un importante porcentaje de las sus acciones ¿Por qué compro ordenadores de ese fabricante? Porque me ha ido muy bien con la marca; porque son equipos robustos, y España cuenta con un importante distribuidor Lenovo. Actualmente mi ordenador de casa es un Lenovo H520S equipado con un microprocesador Intel i5-3330, que fue adquirido en el año 2013 y, en la actualidad, sigue funcionando como se espera de un ordenador.

La decisión de tirar por un fabricante u otro debe ser propia.



¿Ordenador clónico u ordenador de marca? Evidentemente muchas personas con conocimientos de informática y de hardware se decantan por crear sus propios ordenadores comprando las piezas, para después ejecutar sus personalizaciones. Pero para los usuarios que quieren tener el menor número de problemas posibles con la informática, que no quieren introducirse en profundidades de esta ciencia, y que no desean caer en un mundo de placas, circuitos, y otras características que desconocen, lo mejor puede ser el ordenador de marca ¿Alguna marca para recomendar? Pues en los últimos años no puedo hablar de otro fabricante porque solo he trabajado con Lenovo... la decisión de tirar por un camino u otro debe ser suya, estimado lector.

Sí les voy a dar un consejo muy importante a la hora de adquirir el ordenador; lo importante es comprar un equipo que incluya un procesador y una placa base con posibilidades, y no me refiero a comprar los más caros del momento, sino a comprar los modelos que permitan mejorar el conjunto cuando pasen los años. Y ahí es donde radica la característica que más me gusta de Lenovo, los equipos, y en cada momento temporal, vienen ensamblados con procesadores y placas base de importantes posibilidades.

No hace falta «matar moscas a cañonazos» para visitar páginas web y hacer documentos Word.



Otro consejo importante es que la compra de un ordenador debe centrarse en las necesidades reales de cada usuario... no hace falta «matar moscas a cañonazos» para visitar páginas web y hacer documentos Word, ni hay que escatimar en características si se van a realizar tareas de edición de vídeo, o animación 3D, por ejemplo. Creo que ambos consejos que dejo aquí escritos son los más importantes, lo demás a elección de cada uno.

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