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Marta Lobo, autora de romántica y bloguera

  • por Manuel Llaca
  • 20 jun 2019
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Marta Lobo es una escritora nacida en 1982 en Vitoria-Gasteiz que se define como autora de romántica. En Febrero de 2013 empezó a contar historias románticas en su blog, y en 2015 dio el salto a la publicación de libros de la misma temática. Hasta la fecha ha publicado diez libros en total.





¿Quién es Marta Lobo?



Marta Lobo es una chica de treinta y seis años, residente en Vitoria, amante del picante, de las sonrisas, a la que le apasiona viajar, escribir y tomarse una buena cerveza fresquita mientras traza líneas en un papel esbozando nuevas novelas. Una chica irreverente, un poco malhablada y algo soñadora, que cree firmemente en el amor. Una escritora que no sabe en qué momento acaba una novela y comienza la siguiente. Alguien con mil voces en la cabeza que trata de no volverse (más loca) de lo que ya está. Un culo inquieto al que le apasiona tanto escribir como diseñar.



¿Es cierto que usted empezó a escribir libros gracias al éxito de los relatos publicados en tu primer blog?



Podría decirse que sí.

En febrero de 2013 comencé a escribir una historia por capítulos en una plataforma de la que yo no tenía ni idea. Para mí Blogger era como un monstruo de dos cabezas al que yo me tenía que enfrentar para entrar en un mundo nuevo y yo solo tuviese un cuchillo de plástico en la mano para defenderme. En aquel momento me centré en escribir un capítulo semanal y poco a poco el blog se fue conociendo más, hasta que dos años después se cerró esa etapa y pasé a publicar los libros en Amazon. Aquella historia fue reedita y publicada en 2016 también en esta plataforma.



¿Qué opina usted que aportan los/las blogueros/as?



Tema escabroso, la verdad. Tengo sentimientos encontrados con este término.



Por una parte adoro a esas personas que se toman su tiempo en adquirir tu libro o participar en Lecturas Conjuntas en grupos de Facebook o en blogs, que dan su opinión libre. Conozco a varias blogueras desde que empecé a publicar el blog y tengo un trato directo con ellas. Sé el trabajo que conlleva un blog, las horas que se tarda en preparar una buena reseña, en compartir en sus redes y en hacerlo bonito. A ellas las aplaudo y les agradezco cada palabra que me dedica, ya sea una buena opinión o una crítica constructiva. Ellas son las que, en parte, hacen que los libros tengan una mayor visibilidad en redes. Es verdad que sin ellas, una parte de nuestro trabajo se quedaría sepultado por los cientos de libros que se publican semanalmente en Amazon.



Pero como no todo es tan bonito como parece, está la parte mala (todo esto siempre desde mi personal punto de vista).



Existe una nueva hornada de blogueras, instagrammers, bookstagrammers o booktubers que hacen envíos masivos de mensajes tipo: «Hola. Me encantan vuestros libros. ¿Colaboramos?» o del tipo «Hago unas fotos preciosas de libros. ¡Colabora conmigo!», o mi favorito «Si colaboras conmigo haré que tu primer libro que sacas la semana que viene se venda mil veces más». Son mensajes masivos, no miran a quién se los mandan, no saben si mandan a editoriales o a autopublicados; ni siquiera se molestan en mirar tu trayectoria. Solo quieren un libro en papel para que su feed se vea bonito y tener muchos likes, para conseguir muchos followers y que las editoriales les manden más free books. Al principio actuaba de otra manera, pero como ya sé por dónde van los tiros mi respuesta es: «Supongo que lo querrás en papel, pero soy una autora autopublicada con recursos mínimos. Si las quieres en digital, puedes conseguirlas todas gratis con tu suscripción a Kindle Unlimited en todas las plataformas de Amazon». A todas ellas, al menos a las que me han escrito desde hace más de un año, se les ha roto el lector digital, tienen problemas de visión o es que no tienen tarjeta de crédito para hacerse una cuenta en ninguna plataforma de pago.



En resumen, las blogueras (hablo en femenino porque todas con las que suelo trabajar-contactar son mujeres) que se lo curran, que les gusta leer y lo hacen por verdadera pasión son las que nos ayudan mucho. El resto, las que se suben al carro de fotos bonitas con muchos corazones son las que hacen que otras que sí se lo merecen, se queden sin copias para leer de novelas de autopublicados.



¿Es difícil lograr el éxito con un «blog»?



Depende de lo que se entienda como éxito.



Si lo que buscas es hacerte millonario con un blog, seguro que hay una fórmula, pero yo la desconozco.  Si para ti éxito es que te conozcan, que tus historias lleguen a más personas y que se emocionen con ellas, sí, con un blog se puede tener éxito.  Todo depende de la definición personal de esa palabra y lo que se busca con un blog.  Yo, por ejemplo, cuando abrí el primero fue solo para soltar esa idea, darle alas y comprobar si alguien quería leer lo que yo tenía que decir. Fue así. Tuve mi propio éxito con aquel blog.



Nota del entrevistador: La pregunta se refiere al éxito no económico... que el contenido logre un alcance destacable nacional o internacional.



En su web personal se define como Autora de Romántica ¿Es difícil escribir sobre el género romántico en el siglo XXI?



Para mí no. Sigo pensando que el amor existe, el de verdad, el bueno y el bonito. Sé que habrá personas que me lean y digan «Prffff, ya está esta vendedora de novelas rosas asegurando que el amor existe». Cuando hablo de amor no me centro en el de pareja. Hablo del amor entre amigas, amigos y familia. Sigo creyendo que el amor mueve el mundo, que cuando menos te lo esperas aparece para sorprenderte. Ya sea en forma de pareja o en forma de una amiga o amigo que llega a tu vida para hacerla mucho más divertida y bonita. Soy de las que creen en un y fueron felices. Puede que no sea para siempre, pero mientras sea, tenemos el deber de disfrutarlo.



¿Cuántos libros ha publicado hasta la fecha?



Desde 2014 he publicado diez, «Y una carta de amor» es la última que verá la luz este próximo 1 de Julio y participa en la sexta edición del Premio Literario Amazon 2019.  Estos son los que han visto la luz. Todo lo que escribía de pequeña está guardado en cajitas o en archivos que no saldrán jamás de ahí.



¿De qué obra se siente más orgullosa?



Decir de todas es algo muy tópico.



Me siento orgullosa de la primera, la «bilogía Bésame», porque me estrené con ellos desde cero, sin tener ni idea de cómo se publicaba en Amazon ni de cómo se hacía una portada para digital o para papel.



Me siento muy orgullosa de «Cinco días para enamorarse» y de «El accidente de mi vida» por su frescura y la forma en que fueron escritas, en menos de tres meses cada una.



No puedo decir que lo que siento por la «trilogía Mi tarea pendiente» no sea orgullo. Con ellos empecé en el blog y reedite su historia para que enamorase a todas las lectoras que se han sumergido en las historias de Mariola y Alex.



Con «Cuando nos volvamos a encontrar» me sumergí en un mundo un poco diferente, escribí mi novela única más larga y fueron meses de miedos por no saber si iban a comprender a los personajes.



Y orgullo es poco lo que siento por la bilogía Mis desastres, «Todos mis desastres» y «Y una carta de amor» que sale el final en unos días. En esta novela me he metido de lleno en temas cotidianos y he dejado en ella mucho más de lo que en un principio pensé.



 ¿Una anécdota que nos pueda contar sobre su carrera como bloguera o escritora?



La verdad es que nos ocurren muchas cosas cuando somos «personajes públicos». Con esto que no se creo que me estoy poniendo el cartel de famosa, solo creo que soy conocida por unas pocas personas. La verdad es que me han pasado cosas bastante bizarras en estos años. Desde proposiciones muy deshonestas y nada atractivas, pasando por «Soy tu psicóloga, cuéntame todos tus problemas», hasta que me confundan con otra persona -con la que no me parezco en lo más mínimo- y me echen la bronca porque no les gustó cómo acabé un libro (que ni siquiera había escrito yo) y cuando le dije que se estaba equivocando me respondió: «Sí, claro, vas a saber tú más que yo quién eres». Pedí perdón por el final y le dije que en mis próximas novelas pensaría muy bien el final.



Peticiones de libros piratas en mis propias fotografías y comentarios tipo: «Sin nosotras no eres nadie», «Nosotras, las que leemos pirata, somos las que hacemos a alguien grande o lo tiramos a la basura».



Creo que podría seguir un buen rato con este tipo de anécdotas.



¿Edición tradicional o autoedición por medio de los beneficios que aporta Internet?



Soy pro-autoedición. Conlleva muchísimo trabajo, lo sé, pero el orgullo que se siente al ver tu trabajo en papel delante de ti, cogerlo, pasar las páginas, olerlo…



Es un trabajo muy duro, esto que quede claro. Con una edición tradicional (al menos la que siempre hemos tenido en mente) el escritor solo se dedica a escribir la historia y listo. La editorial corrige, maqueta, crea portada, manda a imprenta, sube en todas las plataformas y hace promoción del autor en cuestión. Para mí todo eso ya no se hace. He leído libros de editoriales con faltas de ortografía (que es normal que se escapen las cosas, pero si ellos tienen correctores muy profesionales, no es lógico que se lean cosas como «La baca que pastaba en el campo era negra y vlanca»). He visto libros maquetados como si fuesen los de un principiante siendo de editorial. He encontrado portadas de editoriales plagiadas de otras ya publicadas o con famosos (a los que no han pedido permiso ni pagado).



Las editoriales no les hacen ningún tipo de promoción a sus autores. Y se llevan un gran porcentaje de las ventas. Si no haces el trabajo que se supone al ser una editorial, ¿para qué vender mi alma a un pobre diablo? Todo esto entiéndase como estas miles de pseudo editoriales que han brotado como champiñones. Aunque en alguna de las grandes también ocurre.



¿Tiene nuevos proyectos de futuro a corto o medio plazo relacionados con Internet?



Estoy dándole una vuelta de tuerca a mi blog. No he tenido el tiempo necesario para ponerlo como yo quiero y no me apetece dejarlo en manos de un tercero, al que volvería loco y me mandaría a la mierda. Quiero tener un poco de tiempo y ponerlo tal y como lo tengo en la cabeza.



Y si lo podemos relacionar con Internet, es seguir publicando en Amazon hasta que la plataforma cierre (que no creo que sea nada posible, pero oye, ¿quién sabe?).



¿Qué opina usted sobre el término influencer?



Pues realmente me da un poco de miedo. Que no se me malentienda o que se me entienda, no sé qué será peor. El término influencer que hoy en día se conoce está distorsionado. Una chica con un perfil en Instagram (es la plataforma en la que más influencers hay) que muestra miles de productos, ya sea maquillaje, ropa, complementos o productos dietéticos, a la que pagan una pasta por ello, que viste con grandes marcas y a la que le ponen un jet privado para ir a festivales tipo Coachella, es lo que tenemos en la cabeza al pensar en ese término.



Me da miedo que las adolescentes quieran ser influencer solo por eso, por los productos gratis, por los viajes y por «venderse» a cambio de opiniones siempre perfectas de sus productos.  Me gustan las chicas que dan su opinión sobre marcas y productos con total sinceridad. Al igual que me gustan las blogueras que dan su opinión real de los libros que leen. Ni digo que todas sean falsas ni que todas sean reales. Ni confirmo ni desmiento. Tenemos que tomar cierta distancia de esa palabra y valorarla para bien y para mal.



En mi opinión, hay grandes influencias en el mundo de la moda, de la música, del arte y de la literatura. Y no todas ellas tienen perfiles en redes sociales y suben sus buenos días con un batido healthy en la mano.<(p>

Si tiene que destacar algo positivo de Internet, ¿qué elegiría?



Conectar a personas que están en diferentes partes del mundo. Vale, puede sonar muy básico y tópico, pero para mí es tan importante tener esta posibilidad de contacto con personas que no están a mi lado. Empezando por la familia, que siempre tenemos a una parte lejos, a los amigos que la vida te va alejando por trabajo o por amores; en mi caso a las lectoras que me siguen desde Rusia, Perú o Nueva Zelanda. De ninguna otra manera podría tener con ellas este contacto ni conocería a amigas con las que comparto mi día a día y que nos separan 300, 500 o 1.000 kilómetros.



Puede que sea la respuesta más locuaz, pero para mí es la parte más importante de la redes.



Si tiene que destacar algo negativo de Internet, ¿qué elegiría?



La impunidad y el anonimato que dan las redes para atacar, acosar, insultar y hacer un bullying asqueroso a las personas.



Las personas dan su opinión (libre y legítima) sobre personas, productos, servicios o comida. Hasta aquí todo bien. Pero ¿cuántas veces hemos leído en artículos el acoso a famosos en las fotografías que cuelgan? Insultos, vejaciones y comentarios riéndose de un niño, de unos kilos que para ellos son de más o de la nueva pareja del actor de Hollywood. Nadie en su sano juicio se lo diría a la cara a esa persona a la que están machacando. Se escudan en el anonimato de una cuenta, de un perfil creado para el acoso y así su vida de mierda les parece mejor.



A la mayoría de autoras que conozco en Facebook (me incluyo en este grupo) les ha llegado un precioso mensaje de un tío que intenta ligar, al que rechazas con una sonrisa y acto seguido o te llaman malfollada o te mandan una foto de su polla. Esto en persona no serían capaces de hacerlo.



Así que ese anonimato que dan las redes creo que es lo peor de Internet.



¿Cómo ve usted al Internet contemporáneo?



Me pones en una tesitura con ciertas preguntas que seguro que quedo o bien como una loca o como una idiota ¿Joven y lozano? ¿Algo inexperto en ciertas ocasiones? No sé muy bien qué contestar. Yo creo que a Internet le queda mucho camino por recorrer aún, está en su pleno apogeo y sé que en unos años nos sorprenderá como muchas cosas.



¿La mayor revolución en la corta vida de Internet?



De nuevo se me queda la mente en blanco. Pues… mmm… La conectividad entre personas. Sé que estoy contestando lo mismo ya en varias ocasiones, pero para mí es lo que más nos ha revolucionado. Poder conectar con ese autor que tanto admiras, cosa que hace años era algo imposible de hacer.



También la rapidez a la hora de encontrar lo que buscas, poder comprar desde casa y tener a golpe de clic miles de libros en plataformas legales de compra.



Creo que Internet ha revolucionado nuestras vidas.



¿Su página web preferida?



Tengo muchas webs de consulta y favoritas. Podría enumerarte demasiadas. Desde la RAE, pasando por Fundéu BBVA, de diseño, de tipografías, de diseño y de consulta sobre maquetación. Pero si tengo que quedarme con una, elijo: www.creativemindly.com.



Una web de diseño y cursos online de May. Ya no es que la web sea la leche y encuentres mil recursos para descargar o para divertirte, es que ella es la bomba. Tiene un buen rollo y es una de esas influencers de verdad (aunque ella dice que no), de las que se ríen de lo malo que le sucede, de las que te alegran la noche con sus Stories locos y de las que aprendes cada día.



¿Nos puede decir un proyecto en Internet de terceros que le haya marcado (o admire) a lo largo de su recorrido profesional?



Podría quedarme con dos proyectos: el de Gabriella Campbell y el de Mariana Eguaras.  En la web de Gabriella puedes encontrar de todo lo necesario para evitar los bloqueos de escritor, para sacarle mayor partido a tus horas para escribir. Tiene un par de libros en el mercado para ayudar a los escritores en las tareas más básicas, cotidianas y tediosas: las correcciones y como sobrevivir a publicar un libro.



En la web de Mariana tenemos servicios editoriales y consejos también de corrección, maquetaciones disponibles para comprar y muchas cosas tan necesarias hoy en día para los escritores.



Tengo varios proyectos más, pero si me pongo a enumerar, no paro.



¿Su dispositivo más utilizado: PC de escritorio, portátil, MAC, Tablet, o teléfono móvil?



MacBook pro, iPad y iPhone. Soy de las de la manzanita.



¿Quién es su personaje «malo» en la historia de Internet?



El que me metió un virus en el ordenador allá por el 2006 que me jodió el trabajo final de Administración. Que puede que yo picase en la trampa de «Descárgate esta canción legalmente y gratis», pero no fue nada gracioso tener que rehacer en una noche la parte final de treinta páginas de balances y explicaciones.



La verdad es que me he quedado en blanco con esta pregunta, por lo que solo se me ha ocurrido esto. y mira que tengo imaginación, pero es que me imagino un demonio chiquitito metido dentro de mi ordenador y no quiero cabrearle para que me borre nada.



¿Quién es su personaje «bueno» en Internet?



Si te digo que el ángel que está al lado del demonio echando un póker no cuenta, ¿verdad? Ahora fuera bromas. Con la respuesta de hace una cuántas preguntas, soy previsible: Steve Jobs.



Sé que muchas personas dicen que los de la manzana tenemos el cerebro lavado y bla bla bla, lo he oído todo. Pero para mi trabajo, para lo que yo uso el ordenador, Tablet y demás, para mí es el personaje bueno en Internet. Creó una empresa de una idea en la que pocas personas confiaban. Me parece un ejemplo de vida, de creatividad y de lucha. Una de sus frases es la que siempre llevo grabada: «Decidir qué no hacer es tan importante como decidir qué hacer». Complicado al principio, pero un placer cuando ya lo dominas.



A muchas personas esto no les parece lo mismo, pero como esta es mi entrevista… (aquí levanto una ceja y choco la mano con el ángel y el demonio para celebrar la respuesta).



¿El mejor invento de la informática?



Conectar a personas que están en diferentes partes del mundo.



Vale, puede sonar muy básico y tópico, pero para mí es tan importante tener esta posibilidad de contacto con personas que no están a mi lado. Empezando por la familia, que siempre tenemos a una parte lejos, a los amigos que la vida te va alejando por trabajo o por amores; en mi caso a las lectoras que me siguen desde Rusia, Perú o Nueva Zelanda. De ninguna otra manera podría tener con ellas este contacto ni conocería a amigas con las que comparto mi día a día y que nos separan 300, 500 o 1.000 kilómetros.



Puede que sea la respuesta más locuaz, pero para mí es la parte más importante de la redes y por ello, el mejor invento.



Gracias a Marta Lobo por responder a mis preguntas.


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