CorrÃa el año 1998. En las radios sonaba el Cup of Life de Ricky Martin y en los quioscos las revistas regalaban CDs con demos de 14 MB que tardábamos una vida en explorar. Mientras tanto, en los hogares españoles, una nueva frontera se abrÃa paso entre cables telefónicos y gritos de '¡niño, cuelga el teléfono que tengo que llamar!'. En aquel contexto de precariedad digital, nació una locura: el I Mundial Online España de FIFA 98. No existÃa el matchmaking, ni los servidores dedicados, ni el concepto de 'eSports' tal y como lo conocemos hoy. Para jugar, necesitabas paciencia, un módem de 56k que echaba humo y una fe ciega en que nadie en tu casa levantara el auricular en el minuto 89. Esta es la crónica de un rescate arqueológico. Un viaje a las tripas de Arrakis, el ISP que nos dio cobijo con aquellas páginas personales de HTML plano y frames imposibles. Hablaremos de cómo gestionamos un torneo nacional cuando el FIFA 98 (Road to World Cup) ni siquiera estaba pensado para el juego online masivo. Fue una época de picaresca tecnológica, donde los resultados se validaban mediante capturas de pantalla enviadas por email y donde cada victoria sabÃa a gloria bendita entre cortes de conexión y altas latencias.
Acompáñame en este homenaje a la informática clásica y a todos los que, con un joystick en la mano y un manual de HTML básico en la otra, decidimos que si el futuro no llegaba lo suficientemente rápido, nosotros mismos lo construirÃamos lÃnea a lÃnea.